domingo, 19 de enero de 2014

El legado de Nelson Mandela


Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite. Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta.

Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo?

Eres hijo del universo. El hecho de jugar a ser pequeño no sirve al mundo.

No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras.

Nacemos para hacer manifiesto la gloria del universo que está dentro de nosotros.

No solamente algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno. Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo. Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás.

- Marianne Williamson


Aún cuando esta cita se atribuye erróneamente al discurso inaugural de Nelson Mandela en 1994, muchos la relacionamos con su vida y su mensaje, y creo que esto es porque en verdad refleja lo que él nos enseñó con su vida, su palabra y sus hechos. A través de sus valores, Mandela literalmente transformó su país - creó un mundo nuevo.

Tras su muerte, he estado reflexionando sobre ese mensaje. De amor, de igualdad, de perdón, de apertura y valentía.

Nelson Mandela nos ofrece un claro ejemplo de cómo al adoptar ideales, valores y principios - y seguirlos fielmente - puedo lograr un enorme impacto positivo sobre la realidad que vivo ¿Qué puedo aprender yo de Mandela para mi vida?

A nivel personal, creo que primero es necesaria una revisión de valores. ¿En qué creo? Mis creencias se basan en lo que he aprendido - o en prejuicios - ideas prefabricadas que recibí de padres, sociedad, Iglesia, de los medios, de otros. A veces es necesario revisar qué pensamos, por qué lo pensamos, y cambiar algunas de estas ideas, algunos de estos valores.

En segundo lugar ¿Vivo según mis creencias y valores? ¿O los traiciono frecuentemente?

¿Qué clase de mundo esté construyendo yo? ¿Qué estoy aportando?

Una revisión de vez en cuando es una buena idea… Hoy estoy dispuesto a revisar - y posteriormente - estoy dispuesto a cambiar.
Fuente: http://yosoy.net/

El poder del perdón


La capacidad de perdonar es tan poderosa que todas las religiones la tienen en cuenta. Pero más allá del sentido mí­stico o trascendental que se le quiera dar, el poder del perdón nos permite crecer y avanzar en la vida.

Perdonar es mucho más que una mera palabra; supone tener una comprensión profunda de uno mismo y del otro que nos permite entender el cómo y el porqué de lo que hacemos.

Perdonar necesita de la empatía: sólo si somos capaces de ponernos en el lugar del otro podremos perdonar.

Antes, incluso, de alcanzar la edad adulta, nuestras vidas se llenan de exigencias. Parece haber un camino trazado que todos hemos de seguir en el que nunca hay espacio para la equivocación. Y, a veces, tampoco para rectificar.

Esto nos vuelve más intolerantes con nosotros mismos y con los demás. Admitir una equivocación, propia o ajena, comprenderla y perdonarla es la oportunidad de seguir adelante sin lastres, sin anclarse en el pasado y sin arrastrar rencor o resentimiento.

Perdonar nos ayuda a ser más generosos, más tolerantes, más realistas y más felices. Pero, para perdonar, debemos estar dispuestos a comprender de verdad los motivos que subyacen al error propio o ajeno, sin juicios ni valoraciones previas.

El perdón tiene un indudable poder terapéutico. Cura las heridas de los errores del pasado, dejándolos atrás y dando la oportunidad de empezar de nuevo, mientras pone de manifiesto nuestras limitaciones para que tomemos conciencia de ellas y podamos superarlas.

Nos coloca, a nosotros y a los demás, en un nuevo punto de partida desde el que podemos empezar otra vezsin arrastrar situaciones que pertenecen al pasado.

así­, el poder del perdón es también tremendamente liberador, tanto para quien perdona como para quien es perdonado. Supone un punto y final a la incomprensión y la oportunidad de dejar atrás el pasado para centrarse en el presente y, por tanto, en el futuro.

El requisito fundamental para poder disfrutar del poder del perdón es hacer uso de la empatía, quizá lo más difí­cil cuando se trata de situaciones donde entran en juego los sentimientos.

Perdonar pasa por comprender que no somos perfectos, que podemos equivocarnos y que cada persona es un mundo de sentimientos y circunstancias.

Ponerse en el lugar del otro supone abandonar nuestra visión del mundo por un momento para entender cómo ven y viven la vida los demás, dejando de lado los prejuicios, los reproches, el rencor y la culpa.

Cuando somos capaces de hacerlo, el perdón llega solo y despliega ante nosotros todo su poder. El perdónnos libera de los lastres del pasadonos reconcilia con nosotros mismos, nos ayuda a crecer como personas y nos coloca en disposición de avanzar en la vida.

Por eso la capacidad de perdonar es tan valorada en todos los movimientos religiosos y espirituales y se le atribuye cualidades cuasi mí­sticas a quien es capaz de hacerlo. Porque existen pocas cosas tan liberadoras y tranquilizadoras como el poder del perdón.

fuente: http://yosoy.net/


Imagen cortesía de Kimberley Hill

sábado, 11 de enero de 2014

Buscando creativos



Formar un equipo creativo es un desafío para cualquier líder. Todos desean encontrar personas creativas, pero no existen individuos con título de "creativos", ni mucho menos con cara de creativos. La creatividad no es un rasgo que pueda distinguirse a simple vista, ni una habilidad que pueda certificarse.

Evidentemente, buscar personas creativas no es sencillo. Pero esto no debería desanimar a quienes intentan armar un equipo creativo. Se puede lograr un equipo muy creativo, si se presta atención a otras características en las personas.

En su libro "Las cinco caras del genio", la escritora Annette Moser Wellman propone una clasificación de cinco perfiles -o tipos de personas- que poseen capacidades necesarias en un equipo creativo. Según la autora, cuando un líder busca creativos -en realidad- debería buscar:

Videntes: son quienes imaginan el futuro. Ven en su mente un cuadro del futuro que les inspira ideas creativas. Su gran poder de visualización y su habilidad para manipular imágenes mentales, les vuelve especialmente efectivos para concebir nuevos proyectos.

Sin embargo, estas personas suelen tener dificultades para comunicar sus visiones a los demás y para integrar sus revelaciones con las necesidades, tareas y proyectos concretos del equipo. Por pensar tanto en el futuro, tienden a descuidar las prioridades presentes.

Observadores: tienen la capacidad de obtener información del entorno para generar nuevas ideas. Como un radar, están permanentemente "oteando el horizonte" y "escaneando el ambiente", en busca de material interesante. Tienen un gran poder de asombro y descubren posibilidades donde otros no ven nada de interés. Creen que las pequeñas cosas conducen a grandes proyectos y que cualquier detalle de la realidad puede ser ingrediente de una buena idea. 

Una debilidad de los observadores es que se concentran demasiado en los detalles y les cuesta alcanzar una visión más general. Es decir, se pierden el bosque por ver los árboles. Por otro lado, tienden a captar todo tipo de información, sin evaluar su importancia. Así, muchas veces no logran generar una hipótesis creativa, ni integrar la información a un proyecto significativo. 

Alquimistas: poseen la habilidad de conectar ideas, disciplinas o pensamientos diferentes en un sistema unificado. Como les motiva un amplio rango de intereses, estas personas siempre están atentas a lo que sucede en otras actividades y suelen ser las primeras en reconocer tendencias en un negocio, o una industria. Son hábiles para "robar" ideas de diferentes lugares. Los alquimistas se oponen a la especialización y se niegan a enfocarse únicamente en un trabajo, o un proyecto. La búsqueda permanente de interconexión entre las cosas, les da una increíble capacidad para establecer analogías.

Una limitación de estas personas es que, por prestar tanta atención a las similitudes entre diferentes ideas, no ven sus diferencias. Como les parece tan evidente la unión entre dos ideas, no reconocen las dificultades de unirlas productivamente. Además, les cuesta elegir una idea entre muchas y trabajar en ella.

Ingenuos: encuentran sentido en lo más absurdo, obvio e incoherente. Desafían la sabiduría convencional y el sentido común, todo el tiempo. Estas personas suelen hacer descubrimientos por accidente, o por casualidad. No le temen al riesgo y son impredecibles. Su ingenuidad hace que no critiquen -ni eliminen- ninguna idea, antes de buscar su lado positivo. Celebran el éxito, pero también extraen valor del fracaso.

Un problema de los ingenuos, es que les cuesta tomar conciencia de las dificultades de implementar ideas que resultan extrañas para los demás. La combinación de impulsividad y tozudez hace que -con frecuencia- inviertan grandes cantidades de energía en ideas de escaso valor.

Sabios: simplifican los problemas. Son capaces de reducir cualquier problema a su esencia y -en el proceso- generar una gran idea. Procuran siempre extraer el valor de una idea, en lugar de buscar constantemente nuevas. No se distraen del objetivo, ni pierden el foco en el proyecto sobre el cual trabajan. Evitan complicaciones innecesarias y consideraciones que no permitan que el trabajo avance.

Sin embargo, su avidez por simplificar un problema suele llevarles a desestimar información vital y a perder de vista otras aristas del problema.

Como vemos, cada uno de los cinco perfiles reúne un conjunto de habilidades específico, pero también presenta algunas debilidades. Por esta razón, un líder debe procurar que los cinco perfiles estén representados en su equipo. Reuniendo estas diferentes personas, se complementan las debilidades de algunas con las fortalezas de otras y se obtiene un grupo de trabajo altamente creativo.

Conocer los diferentes perfiles es útil para quienes enfrenten el desafío de formar un equipo, pero también para aquellas personas que ya estén liderando equipos. Estos líderes ahora cuentan con un criterio más para evaluar las competencias creativas de su grupo y analizar si poseen la combinación necesaria de habilidades.

Para que un equipo sea creativo, debe ser diverso. Por lo tanto, más importante que buscar personas creativas, es lograr la mezcla exacta de talentos y habilidades que permitan obtener -con su sinergia- un equipo creativo.

Negocios: una cuestión de imagen


Todos hemos oído alguna vez que "la imagen lo es todo" pero... ¿cuántos de nosotros le prestamos atención? Con las relajadas tendencias vigentes...¿nos presentamos ante los demás bajo la luz más favorable?

Personalmente, creo que la primera impresión que produzco es la más duradera. Ya sea que lo haga por teléfono o frente a alguien, deseo presentarme bajo la mejor luz posible. Pero al parecer, este es un pensamiento de la "vieja escuela": hoy, muchos jóvenes trabajadores se quejan de cuán "pasados de moda" pueden ser los jefes, en función de la manera en que visten, las políticas que implementan y las formas en que conducen el negocio...

No estoy abogando por un "retorno a la edad media". Comprendo que las compañías deben responder a su época; pero las estructuras básicas y los cimientos sobre los que construimos nuestros negocios (imagen, cortesía, ética, el servicio al cliente, etc...) continúan siendo correctos y son los pilares que sustentan un negocio exitoso, lo hagamos o no desde casa.

Lamentablemente, debemos reconocer que muchas personas que trabajan desde su hogar han asumido la "mentalidad del pijama" y la han trasladado a todas sus prácticas de negocios... He llamado a empresas que tenían contestadores telefónicos con mensajes graciosos, o con música estridente. Otras donde el teléfono era contestado por niños, o hablábamos con el ruido del televisor -o de la radio- de fondo. Nada que me inspirara demasiada confianza, para hacer negocios con ellas...

Y no se trata de criticar a quienes trabajan desde sus casas, nada de eso: fue una llamada a un "comercio regular" la que inspiró este artículo. Cuando hablé con su propietaria, no conocía la manera en que funcionaba un producto que ofrecía, ni el costo final del mismo. ¡Vaya! Es su propio negocio y no conoce esto... (¡Adivinen con quién no haré negocios!). No digo que usted deba ser un experto en todo, pero al menos debe conocer lo básico y -sobre todo- contratar a un experto en esa área que ayude a su cliente. Es increíble que responda "eeeeeeeeeeeee... realmente no tengo la menor idea". No es algo que deje la mejor impresión de usted, o de su negocio. Existen también oficinas corporativas que se asemejan más a una casa de juegos que a una compañía... y eso tampoco inspira ninguna confianza.

En definitiva, el propósito de este artículo no es criticar las empresas que funcionan desde el hogar, sino recordarnos que, la manera en que nos presentamos, es de crucial importancia para la confianza que los demás puedan tener en nuestro negocio.

Cuando conteste el teléfono, hágalo de una manera "profesional". Cuando deba encontrarse con alguien, por más que usted trabaje desde su hogar, vístase para esa reunión y no de manera "informal". Si usted recibe a clientes, asegúrese de estar presentable y de tener su "set de identidad" (tarjetas personales, papeles con membrete y folletos) realizado con calidad y de "pulir" cuidadosamente cada comunicación que salga de su oficina.

Su primera impresión, ya sea frente a frente, por teléfono o por correspondencia es muy duradera. Haga que sea buena y -si los trata correctamente- tendrá clientes "de por vida", aunque esto suene un poco pasado de moda.

Como en todo, existen excepciones. Por ejemplo, muchas veces como en restaurantes excelentes y que -por su estado y ubicación- no "inspirarían mi confianza". Afortunadamente, no podemos juzgar a todos los libros por sus tapas... sólo a la mayoría.

Un pequeño gran detalle


La imagen de una empresa tiene cada vez más peso en su posicionamiento. Consciente de esto, usted seguramente considera la necesidad de crear herramientas que contribuyan con la imagen de su empresa: folletos, tarjetas personales, papelería, etc...

Al momento de crear estos materiales, usted debería tener en cuenta un elemento que -si bien parece un "pequeño detalle"- es de suma importancia: el "logotipo", o "logo". Este es una forma gráfica conformada por letras y/o imágenes que representan una empresa, un producto, un servicio, una marca, una persona, una cosa o una idea. No subestime la función de este elemento, ya que de esta "figurita" depende gran parte de la efectividad de su imagen institucional. El logotipo es la figura que permite que las personas encuentren, recuerden y diferencien su marca de las demás.

Para crear un logotipo (aprobar su diseño, o comprarlo) le recomendamos tener en cuenta los siguientes aspectos:
La forma: los logotipos son reconocidos por su forma. Los más efectivos tienen una forma que los diferencia rápidamente de otros, a los ojos del público. Las personas no se sientan a analizar por horas cada imagen que ven, sino que apenas les prestan atención durante una fracción de segundos. Por lo tanto, la forma de su logotipo debe ser simple, limpia y rápida de leer. La meta del diseño debe ser facilidad de reconocimiento, de interpretación y de memorización. Aunque el logotipo sea complejo (hay muchos casos exitosos que lo son), la forma central debe ser muy clara, simple y reconocible a simple vista.

El tamaño: muchos logotipos fracasan porque no se considera la variable tamaño. Un logotipo debería funcionar bien en una tarjeta de negocios (donde difícilmente ocupe más de dos centímetros) y en un cartel en la ruta (donde tal vez alcance varios metros). Al evaluar el tamaño de su logotipo, considere el espacio de "aire", que es el campo que rodea a la figura, evitando que otros elementos se "peguen" a ella. Este espacio es muy importante, porque elimina las interferencias gráficas con el logotipo y contribuye a su diferenciación. Como regla general, este espacio equivale a un 10%-20% del tamaño del logotipo, en todas las direcciones. Si bien usted podría creer que es invisible, este espacio es tan visible como el propio logotipo. Si éste incluye un slogan o lema, considérelo cuando determine el espacio de aire. 

Blanco y negro: un logotipo debe ser diseñado primero en blanco y negro; recién luego en color. La habilidad de un logotipo para ser atractivo, único o reconocible no debe depender del color. De hecho, éste puede disfrazar un mal diseño. Por eso, primero evalúe las propuestas en blanco y negro. Al no distraerse con un color, usted podrá evaluar mucho mejor la forma, el diseño y la facilidad de lectura de la imagen. Si contrata a un diseñador -o a una compañía de publicidad- pídales que hagan la primera presentación en blanco y negro.

El color: al igual que la forma, el color debe ser fácil de reconocer y memorizar. Es más fácil identificar un logotipo blanco y rojo, que uno blanco, rojo, con líneas púrpuras, fondos amarillos y algunos detalles en verde. Además, si se combinan muchos colores diferentes, se distrae la atención del elemento central, o de la forma básica.

Considere que los colores tienen significados y evocan diferentes emociones en las personas. Por ejemplo, el negro implica seriedad, poder, tradición, conservadurismo; el azul representa autoridad, dignidad, seguridad, estabilidad, confianza; el verde trasmite tranquilidad, salud, frescura, apetito; el rosa representa femineidad, inocencia, suavidad, salud, juventud; el púrpura evoca misterio, espiritualidad, sensualidad, riqueza, nobleza; el rojo trasmite agresividad, pasión, fuerza, vitalidad, miedo, velocidad; y así cada color. En base a esto, analice qué color -o combinación de colores- funciona mejor para su tipo de empresa y producto: así como el rosa no es el indicado para representar una ferretería, el negro no es efectivo para vender ropa infantil.

Además de elegir el color apropiado, asegúrese que el mismo pueda ser reproducido en diferentes medios. Algunos colores se ven muy bien impresos en un folleto, pero no pintados en un vehículo, o en una publicidad callejera. El responsable del diseño debería elegir colores que sirvan para publicidad en revistas, en la vía pública, en televisión, en Internet, en remeras, en papelería, en envases y en todos los lugares donde usted desee promocionar su marca.

La referencia: si usted ve un logotipo con la imagen de un pollo, deducirá que en ese lugar se venden pollos. Pero muchos de los logotipos más reconocibles y famosos, no consisten en una traducción literal: piense en marcas como Nike, Coca-cola, o Mercedes Benz. En sus logotipos no aparece una hamburguesa, ni una botella, ni un automóvil. No hay una conexión directa con aquello que venden. Esto no significa que -si usted vende pollos- no pueda incluir la imagen del ave en su logotipo, sino que no es -necesariamente- efectivo hacerlo. El logotipo es una representación de la empresa, no una traducción -ni explicación- de aquello que hace.

El producto: en el caso de productos físicos, además de utilizar el logotipo en la publicidad, procure incluirlo en la mercadería. Si su logotipo es efectivo, seguramente contribuirá a que elijan su producto en el punto de venta. Considere la forma y el envase de su producto en el diseño del logotipo.
El logotipo es el icono de la identidad de su empresa y de su producto. Otórguele la importancia que merece, coloque su creación en manos de profesionales, e interactúe permanentemente con ellos para lograr los resultados esperados. 

Si un logotipo es correctamente concebido y diseñado, puede contribuir mucho a mejorar el posicionamiento y la llegada de su marca al mercado. Si -por el contrario- su diseño es inefectivo, puede tener un efecto perjudicial sobre su estrategia comercial. Aunque usted no sea diseñador, ni publicista, ni comunicador, si tiene una empresa necesita aprender a sacar el mayor provecho de este pequeño gran detalle... que puede hacer una gran diferencia!

viernes, 2 de agosto de 2013

'El mayor problema de la industria gráfica es la informalidad'


El sector editorial, uno de los más afectados con las nuevas tecnologías, “debe focalizarse en los públicos y contenidos para lograr competitividad”, dice María Alexandra Gruesso. / Cortesía Andigraf
¿Cómo está la industria gráfica en el país?
La industria de la comunicación gráfica en Colombia viene presentando un arranque de año lento; sin embargo, logramos cerrar el primer trimestre con un crecimiento en las ventas del 8,6%, liderado principalmente por los sectores de publicomerciales, empaques y etiquetas.
Eso en materia de ventas, ¿y en producción?
A nivel de producción se viene decreciendo sobre el -12%. Sin embargo, no lo vemos como un escenario negativo, porque el incremento en las ventas es un segmento importante para la industria.
La informalidad y el exceso de capacidad instalada, ¿siguen siendo problemas para la industria?
Sí, esos siguen siendo grandes retos y le hemos puesto mucha atención a fortalecer la oportunidad de negocio. Un tema que nos afecta es la participación de la imprenta nacional y regional en proyectos de licitación privados y públicos, aun cuando hay toda una capacidad instalada y considerando que esos presupuestos se podrían direccionar hacia otros rubros necesarios para el país, como la salud y la educación.
¿Cuáles son los productos que más se exportan y hacia qué países?
En la producción nacional se está presentando un crecimiento importante en el tema de etiquetas y empaques; también en la exportación de documentos de seguridad. Son los segmentos de mayor fortaleza en países del grupo andino, Panamá y Centroamérica.
¿Y en importación?
Básicamente traemos productos de Perú y España —con un segmento importante, el editorial—, y hay un crecimiento considerable de importación de países como China y México.
¿Qué ha hecho el sector gráfico para enfrentar la revolución que ha vivido con los nuevos soportes tecnológicos?
La industria gráfica viene preparándose para cada uno de los segmentos. Hay que entender que cada uno de ellos ha tenido un cambio tecnológico que no es de ahora. Es una industria que se enfrenta permanentemente al cambio y para ello el valor agregado está en la generación de contenidos y nuevos servicios.
¿Qué hacen en materia de sostenibilidad?
La industria gráfica ha venido trabajando con un plan de mejoramiento que desarrollaremos en el segundo semestre del año, para ir comprometiendo a los empresarios a que participen en este proceso en sus compañías y procesos. Suscribimos un convenio con el Ministerio del Medio Ambiente, que involucra el proceso de compra sostenible.
Desde la incursión de las nuevas plataformas digitales, ¿cómo se ha comportado económicamente el sector?
No hay cifras de medición. Sin embargo, es una tarea que empezaremos a realizar como gremio, tanto con proveedores como con usuarios.
¿Cómo ha afectado a la industria gráfica el difícil momento que atraviesa el sector editorial?
Los esfuerzos están concentrados en buscar oportunidades que se focalicen en los públicos y en los contenidos. Esa es la manera en que el sector de la industria gráfica, especialmente el editorial, puede competir.
¿Cómo afecta la piratería al sector?
Ese es un trabajo que viene liderando la Cámara del Libro. Lo que más nos afecta es la ilegalidad y la informalidad: por cada empresa formal hay una informal. Para poder entender eso estamos realizando un estudio de caracterización de la informalidad que nos permite tener cifras de cómo se abastece, comporta y desarrolla el sector informal.
¿Cuál es el balance general de Andigráfica 2013, la feria realizada el pasado fin de semana?
Terminamos con una satisfacción muy alta, tanto para proveedores como para participantes. Tuvimos una asistencia masiva que permitió repensar qué oportunidades de negocio y nuevos modelos hay que manejar, y ahora trabajamos en las cifras y los resultados tangibles que dejó la feria.
Por: Elespectador.com

El reto de las publicaciones digitales para el editor actual



La popularización y bajo coste de distribución de las ediciones digitales, añadidos a las reducciones de presupuestos de todas las organizaciones consecuencia de la larga crisis, hacen que cada día veamos cómo pequeñas publicaciones con muchos años de historia dejan de imprimirse para pasar a distribuirse como PDFs que se leen en viewers específicos accesibles a través de una página web.

Esta tendencia, que empezó afectando a las publicaciones profesionales y corporativas, se ha acelerado afectando ya a las revistas de consumo (casos del US News&World Report, Newsweek...). En la medida en que las tabletas se van haciendo más y más populares, se extiende aún más el uso de las mismas y nos acostumbremos a usarlas como forma preferida de consumir contenidos. Hay que recordar que hace solo tres años que apareció el primer iPad (marzo de 2010 en Estados Unidos) y desde entonces las ventas de estos dispositivos están creciendo de forma exponencial: 18 millones el primer año, 68,7 millones en 2011, 128 millones el año pasado y una expectativa de 172 millones para 2013 (datos de IDC).

En este entorno, cada vez son más los editores que, preocupados por el futuro se plantean cuánto tiempo van a poder seguir manteniendo su actual modelo de negocio y más importante, qué deben de hacer para adaptarse. Para ello es imprescindible preguntarse qué ventajas y oportunidades abre este mundo a cada editor y cómo posicionarse para aprovecharlas y salir reforzado de esta coyuntura en la que la crisis económica unida al cambio de hábitos de consumo nos está llevando. Si esta lenta, pero imparable, disminución de la comunicación en papel la analizamos con esta perspectiva, dejaremos de verla como una amenaza y podremos empezar a verla como una transformación que ofrece nuevas oportunidades al terminar con las limitaciones de producción y distribución que las ediciones impresas imponían.

Estas nuevas posibilidades vienen de nuevas facilidades para:

• Crear más contenido. El dejar de imprimir y distribuir material impreso nos ofrece la posibilidad de liberar una importante cantidad de recursos que podemos emplear en la generación de más contenido que además ya no estará limitado por las restricciones del papel. Esto nos permite:

- Personalizar el contenido tanto como queramos: en este nuevo medio los costes de producción, empaquetado y distribución son independientes de la cantidad distribuida. Esto hace que la personalización del contenido sea mucho más asumible y sea factible crear páginas (o paquetes de contenido, más propiamente) tan diversos como se quiera y que en función de las preferencias/segmentación del consumidor sean incluidos o no en una edición personalizada para cada usuario.  - Actualizar el contenido entre ediciones: además de personalizar los contenidos creando tantas ediciones como se quiera, la distribución digital nos permite actualizarlos continuamente. Así podremos tener secciones más estáticas o intemporales que se mantienen invariables durante todo el periodo de vigencia de la edición, y secciones permanentemente actualizadas cada vez que estamos conectados.

• Enriquecer el contenido para hacerlo más atractivo: más allá de usar estos dispositivos como meros ebooks (lectores de contenido impreso) es importante beneficiarse del soporte audiovisual que ofrecen. Las ediciones ya no se forman únicamente por texto e imágenes fijas, ahora podemos añadir vídeos interactivos, audio o links con los que lograr un nuevo nivel de interactividad con el usuario, y con los que cubrir ese nuevo nivel de expectativas, fruto de la usabilidad que proporcionan las pantallas multitáctiles de estos dispositivos.

• Conocer las preferencias y usos del lector. Esta es una posibilidad que solo el medio digital ofrece y es sin duda la que más valor da al nuevo medio. Si gestionamos adecuadamente las suscripciones, podemos recoger innumerables datos del usuario, sean preferencias que el propio suscriptor complete para disponer de ediciones más personalizadas, sean datos de dispositivos y lugares desde donde se accede o sean también datos de páginas leídas que nos permiten completar la segmentación de los mismos para ofrecer el contenido más adecuado. En esta línea, empresas como Amazon o Yahoo están ya desarrollando funcionalidades para captar preferencias e intereses de los usuarios. Esta facilidad de tener datos de uso del usuario, se complementa con las posibilidades de comunicarme con el mismo de forma individual o colectiva gracias a la mensajería push que ofrecen los distintos sistemas operativos. Así podremos saber quien tiene interés en determinadas páginas o secciones e informarle de cambios, actualizaciones o promociones en las mismas.

Hoy el reto para el editor es cómo hacer coexistir un negocio maduro soportado en la distribución de ediciones impresas, que aunque decrecientes siguen aportando el grueso de los ingresos, además de soportar la cabecera editorial con las nuevas ediciones digitales. Esta situación presenta importantes retos y oportunidades y es cada editor el que debe dar el paso para buscar las sinergias entre ambos formatos en cada caso.

Decisiones

En esta coyuntura el editor debe tomar decisiones entre no hacer nada o irse preparando para este nuevo mundo. Esto requiere que las publicaciones impresas convivan con ediciones digitales personalizadas, actualizadas y que faciliten conocer al lector y comunicarse con él, para así poder ofrecerle un contenido más adaptado. Una vez convencido de la necesidad de hacer algo, la pregunta es cómo hacerlo sin morir en el intento en una circunstancia como la actual que exige minimizar las inversiones y buscar retornos de las mismas en plazos menores de un año.

El primer paso sin duda es ofrecer una edición digital de la publicación y promocionar su distribución a los suscriptores actuales o a nuevos lectores que por razones geográficas no tienen acceso a la publicación. Los costes de este primer paso son muy inferiores a los ahorros de coste obtenidos en la distribución impresa (10-20c por ejemplar digital distribuido frente a los 50-60c de distribución impresa sin contar el coste del ejemplar) además de acceder a nuevos lectores que me permiten aumentar ingresos.

Formato

En un segundo paso, y en la medida en que este editor vaya teniendo un volumen de lectores digitales razonable y un conocimiento de sus preferencias, podrá ir apostando por crear contenido más enriquecido, personalizado y actualizado. En este segunda fase y en la medida en que la producción de contenido especial aumenta, es importante la elección del formato de contenidos por el que apostar: ¿debo poner el esfuerzo en crear contenido interactivo personalizado de calidad? o ¿debo poner ese esfuerzo en sofisticar la interactividad hasta un punto que abrume, dejando la importancia del contenido en un segundo plano y crear así productos que atraen la primera vez pero raramente crean fidelización, además de ser difíciles de personalizar?

Para este segundo paso y para cualquiera de las opciones de contenido elegidas es imprescindible adaptar la organización interna apoyándose en la tecnología adecuada para crear este contenido con todas las posibilidades mencionadas de forma eficiente, y con ello poder ir transfiriendo lectores del medio impreso al digital con un coste de entrega muy inferior, ofreciéndoles las ventajas mencionadas y teniendo en cuenta que un lector digital del que conozco su comportamiento, gustos y segmentación vale mucho más que un lector desconocido.

Ignacio Mejías es director general de Seinet
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